Está alimentada por las limpias aguas del río
Kilama. Es un agua totalmente limpia y cristalina que llega
virgen a Valero.
Cuenta
con más de 100 metros nadables y con una profundidad
máxima en torno a los 2 metros.
Al fondo de la piscina se encuentra un chiringuito donde ver
atardecer acompañado de un refresco y buena música
es una de las mayores delicias. Dejando atrás el chiringuito
y subiendo el río llegamos a otro charco "El Manzano"
para gentes más solitarias.
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